Oviraptor
El Oviraptor fue un terópodo no muy grande que vivió
durante el período cretácico tardío, y compartió su hábitat con diversos
dinosaurios como el Protoceratops o el Velociraptor. Medía 2m de largo por poco
más de un metro de alto, y pesaba unos 30kg. Las características principales de
este dinosaurio eran que, a pesar de ser carnívoro, tenía un pico sin dientes,
un cráneo abovedado y una cresta sobre la cabeza. Sus fósiles han sido hallados
en China y Mongolia, y por lo que parece era un animal bastante inusual.

Se cree que la cresta podía estar cubierta de una
vaina córnea, de manera similar a la cresta de un ave actual llamada casuario,
que usa su cresta para apartar las ramas y arbustos mientras se mueve
rápidamente por tierra. Los científicos sugieren que el Oviraptor podía usar su
cresta para la misma función, aunque no cuadra en el aspecto de que se cree que
el Oviraptor vivía en lugares áridos y desérticos, como el desierto de Gobi
(Mongolia), por lo que la cresta pudo servir como estructura de advertencia y
de reconocimiento entre individuos.
El cráneo del
Oviraptor era bastante particular. No tenía dientes en la mandíbula, la cual
era muy ancha tanto en la parte inferior como en la superior, el cráneo también
tenía varios orificios y cámaras de aire, y además disponía de la cresta en la
parte superior de la cabeza.

Los brazos de Oviraptor eran largos y delgados, y
disponía de un músculo en el brazo que le permitía girar las muñecas. De los
tres dedos que tenía, el primero era mucho más corto que los otros dos, y cada
uno terminaba en una larga y estrecha garra. En cuanto a las patas, eran largas
y delgadas, y su cola era corta para la cola que solían tener los dinosaurios.
Todos estos rasgos sugieren que el Oviraptor fue un reptil ágil y de
movimientos rápidos, que no se lo pensaba dos veces antes de tirarse a por la
comida.
El Oviraptor debió ser un animal muy escaso en su
tiempo, ya que hasta los años 20, cuando con el objetivo de encontrar restos del
hombre prehistórico en Mongolia, una expedición de científicos halló el primer
esqueleto de Oviraptor justo encima de un nido de huevos fosilizado de un
dinosaurio cornudo de su época llamado Protoceratops, que vivió por la misma
zona. Esto no sólo nos indica que ese Oviraptor murió dándose un buen festín,
sino que además sabemos con bastante seguridad porque este terópodo ni siquiera
tenía dientes, comía huevos (de ahí su nombre, Ladrón de huevos).

Pero el dilema del Oviraptor no acaba aquí. Hace poco,
en 1993, una nueva investigación halló en uno de los huevos fosilizados que
supuestamente eran de Protoceratops un embrión de Oviraptor, y expuso la
exitosa teoría de que el esqueleto de Oviraptor estaba ahí no por que el animal
estuviera robando huevos sino porque podía estar incubándolos o protegiéndolos
de alguna tormenta de arena, durante la cual perecieron el Oviraptor adulto y
los que se encontraban en los huevos.
Además, después de conocer toda la información de
este artículo, algo nos hace pensar que el Oviraptor fue un antecesor de las
aves, debido a su ligero cuerpo y al parecido de sus garras, su incubación y su
mandíbula, y probablemente también tenía plumas.
Este es sin duda un depredador capaz de confundir a
cualquier científico; ¿comía realmente huevos? ¿Fue un antecesor de las aves?